Como aprendió el Tío Rico a hacer dinero
La historieta está organizada alrededor de varios flashback en los que el personaje recuerda su juventud y la forma en que comenzó a amasar su fortuna.
De jovencito consigue empleo lustrando botas, un hombre llega con las suyas tan sucias y cubiertas de barro que nuestro personaje invierte casi toda la jornada limpiándolas y dejándolas tan brillantes que era posible verse reflejado en ellas. Para cuando concluye, ya sin aliento y con la espalda matándolo del dolor, extiende su mano para entregar las botas y recibir una buena propina. El hombre le dice gracias y le deja una monedita de un centavo.
La rabieta que se agarró McPato!, se fue a su casa furioso y entró dando un portazo.
Cuando su padre le pregunta la causa de tanta bronca, nuestro joven personaje le cuenta lo sucedido. “Querido muchacho, le dice el padre, tendrás que aprender a trabajar más inteligentemente, no más duramente”.
Al día siguiente, nuestro héroe tuvo una brillante idea: inventa un mecanismo que funciona con una polea que el mismo alimenta mediante el pedaleo de una bicicleta. Este mecanismo le permite lustrar los zapatos de varios clientes a la vez y, además, en mucho menos tiempo. ¡Ahora si que comienza a recibir buenas propinas!.
El joven pato aprendió una lección sobre el dinero, si quieres ganar lo suficiente para tener libertad financiera, trabajar duro NO es suficiente. Millones de personas se desloman diariamente y a veces sólo consiguen subsistir.
Trabajar duro es importante, pero trabajar inteligentemente es aún mucho más importante. Hay un límite físico a lo que una persona sola puede producir, independientemente de cuan duro trabaje. Y si se deslomas trabajando y no consigue “levantar cabeza”, entonces es muy probable que la frustración y el estrés la devoren.
Un buen comienzo es hacer una lista de todas las tareas diarias y analizar la posibilidad de:
- Delegar algunas a otra persona o (empleado/a, pasante, asistente virtual)
- Automatizar las tareas repetitivas que consumen mucho tiempo (si tienes un negocio online, entonces los autorrespondedores usados inteligentemente son una gran ayuda para la atención al cliente y el seguimiento, entre otras cosas)
- Aplicar la regla del 80/20 (no pierdas tiempo con quienes no vas a ganar nada)
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