1. Obtén información antes de hablar acerca de tu producto o servicio. ¿De que otra manera podrías hacer una presentación efectiva si no tienes información de las necesidades de tu prospecto?
2. No utilices una “lista de beneficios” para presentar. En vez de ello, utiliza tu lista para hacer preguntas y determinar si esos “beneficios” en verdad son valiosos para tus prospectos y clientes. Algunos “beneficios” en realidad podrían ser problemas o no ser percibidos como beneficios por tus clientes.
3. Evita hacer preguntas que no llevan a ningún lado como “¿Todo va bien?” “¿Cuáles son sus necesidades?”, “¿Está teniendo algún´problema con nuestro producto en este momento?”, “¿Qué le parece nuestro servicio?” y , “¿Qué es lo que usted buscaría en un proveedor”?. Este tipo de preguntas fuerzan al prospecto a pensar demasiado. En vez de hacer ese tipo de preguntas, involucra emocionalmente al prospecto para que visualice y sienta el problema que puede ser resuelto con tu producto o servicio. Especialmente si se trata de algun problema que estés seguro que están experimentando. Por ejemplo, “¿Qué hace usted cuando necesita refacciones al día siguiente pero es imposible conseguirlas?”.
4. Haz una sola pregunta a la vez. Ese es justamente el número de preguntas que te podrán responder a la vez.
5. Después de preguntar, tranquilízate. Resiste la urgencia de saltar a escena si el prospecto no responde inmediatamente. Que no te intimide el silencio. Es posible que el prospecto esté reflexionando unos instantes lo que va a responderte.
6. Después de que ha respondido, cuenta hasta dos (en silencio, por supuesto). Esto asegura que el prospecto ha terminado de hablar. Podría darte información aún más valiosa.
7. Ten confianza al hacer tus preguntas. Una razón por la que los vendedores tienen problemas con preguntas es que no están preparados o no tienen la confianza suficiene. Prepara tus preguntas. Ensáyalas, aunque sea a solas si es necesario.
8. Siempre debes saber a dónde irás con las respuestas que obtengas, sin importar lo que te respondan.
9. Continúa sus respuestas con preguntas relacionadas. Con mucha frecuencia los vendedores trabajan con una lista muy rígida de preguntas y pierden la oportunidad de aprovechar las respuestas del prospecto. Muchas veces el prospecto está apenas mostrando la punta del iceberg de sus sentimientos reales. Por ejemplo, si un prospecto dijera: “Creo que la principal razón por la que mi producción no es tan alta es por una falta de motivación”, lo mejor será continuar con “Ya veo. Cuáles signos de una poca motivación ha notado” o, simplemente, “Dígame más al respecto”.
10. Cuantifica el problema siempre que sea posible. “¿Con qué frecuencia sucede esto?”, “¿Cuanto le esta costando”?, “¿Cuanto tiempo le toma?”.
11. Resiste la tendencia a presentar de inmediato. Algunos vendedores se emocionan tanto cuando notan la mas pequeña oportunidad que de inmediaton empiezan a hablar desenfrenadamente de los beneficios de su producto o servicio. Detente, haz algunas preguntas más, obtén más información y serás capaz de elaborar una descripción más fuerte de tus beneficios, hecha a la medida a lo que ellos están interesados.
12. Aprende más acerca del proceso de toma de decisiones. Podría haber muchas influencias tras bambalinas en la decisión. Haz preguntas acerca de los usuarios de tus producto o servicio o de cualquier persona que pudiera influir en el proceso de decisión. Averigua quién tiene que firmar la ultima autorización o aprobar el presupuesto. Investiga si hay gente que pudiera obstaculizar este proceso.
Traducido de Art Sobczack www.businessbyphone.com
Foto por: Margaret Anne Clarke
Tags:
clientes,
consejos,
preguntas efectivas,
tips,
venta,
venta por teléfono,
ventas